Obsolescencia Programada, Tecnología e Impacto.

Origen y puesta en marcha.

Tiempos atrás, la expresión “para toda la vida” hacía referencia a la durabilidad de los bienes de uso cotidiano que uno podía adquirir.  Los Muebles, electrodomésticos, tecnologías y herramientas, etc. tenían esa característica.

Se denomina Obsolescencia Programada a la vida útil de los productos, diseñados para que los consumidores puedan volverlos a comprar.  Es decir, los productos tienen una vida útil, programada por los fabricantes.  Así, una impresora puede imprimir la cantidad de 5000 copias, antes de dejar de funcionar.

Todo comenzó en 1924, los fabricantes de lámparas más importantes se reunieron en Ginebra y pactaron reducir la vida útil de los focos o bombillas de 2500 horas de duración a 1000 horas. De esta manera sus fábricas podían seguir produciendo para reponer las lámparas que iban dejando de funcionar. Desde entonces las empresas fabrican productos que en un tiempo determinado dejan de funcionar, lo que ha llevado a algunos estados a tomar medidas al respecto, debido a que el consumismo tiene como consecuencia un considerable impacto ambiental.

¿Y es posible abandonar la obsolescencia programada?

La respuesta es, por supuesto.  Pero ante ello, los fabricantes argumentan que, al utilizar materiales de mayor durabilidad, sus costos y precios de venta al público aumentarán.

En el Cuartel de Bomberos 6 de Livermore, California y hay instalada una lámpara que funciona desde 1901. A través de la página web www.centennialbulb.org/cam.htm se puede acceder a una cámara de dicha estación de bomberos y ver la famosa lámpara que, el próximo 18 de junio celebra su cumpleaños número 120.

Atrapado por esta historia, el inventor español Benito Muros desarrolló una lámpara cuya duración, según sus palabras, es para siempre. Ninguna empresa quería producirla.  Inició su camino personal y a través de la empresa LightAndLife (y tras sortear los boicots de las empresas tradicionales) ha desarrollado y puesto en venta lámparas que pueden durar 40 años.

El impacto ambiental.

En los celulares, se asume la idea de que su funcionamiento promedio es cercano a los 2 años.  Al pasar este límite, el celular comenzará a funcionar con algunas dificultades, por el deterioro de, por ejemplo, la batería.  Uno de los casos más resonantes fue el de Apple y su Ipod, cuya batería había sido diseñada para durar 18 meses sin posibilidad de recambio y, tras un millonario juicio, la empresa tuvo que hacer cambios en su “política” de producción.

La Obsolescencia Programada deja un gran impacto ambiental, por la basura que genera el consumo de bienes.  Esto empeora con la falta de procesos que permiten reutilizar muchos de los materiales.  A raíz de todo esto surgieron empresas que se dedican al asesoramiento y el servicio de minería urbana (recuperación de materiales).  Una de ellas es la empresa mendocina reciclarg.com que a la fecha ha tratado cerca de 300 mil kilogramos de residuos de tecnología y recuperado cerca de 58 mil kilogramos de materiales.

Para ampliar el tema, se sugiere ver el siguiente documental: Comprar, tirar, comprar…

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