Twitter para enseñar y aprender Historia.

Al principio me pareció una buena idea.  Pero al probarla me di cuenta de que era una idea genial.

La experiencia que se detalla más adelante nos puede permitir aproximarnos a las posibilidades que el mundo digital puede aportarnos como docentes.  Sostienen Adell y Castañeda Quintero (2012, pág.18) que “la realización y difusión de experiencias educativas que emplean estos servicios, y la reflexión y el debate sobre sus posibilidades educativas en las comunidades que se establecen a su alrededor, hacen evolucionar las propias prácticas”. Mi intención entonces es, a partir de la misma, recuperar mis reflexiones durante la mencionada experiencia, compartirlas, recibir los planteos de los colegas como elementos para la autocrítica, pero también como posibilidad de encontrar nuevas respuestas a esos planteos.

Las Redes Sociales y las Ciencias Sociales.

Las Ciencias Sociales permiten debatir acerca del mundo, su pasado, presente y futuro. Existen hoy diversos canales por los cuales esa discusión dinámica transcurre y como docentes debemos alentar a que nuestros alumnos sean partícipes de la misma.

Las redes sociales pueden (y deberían) ser instrumentos para que aquellos que buscan aprender, tomen notas durante las clases de la información provista, analizada, procesada y curada, es decir transformada en recursos por parte del profesor.  Las razones de la elección de la plataforma Twitter, fueron las sostenidas por diversos blogs y especialistas: argumentan que esta red permite el resumen al escribir en cada posteo sólo 140 o 280 caracteres.  Otras razones tienen que ver con la posibilidad de estar informado, ya que la red se caracteriza por su velocidad y por ende ser el primer medio de consulta en Internet. Una razón no menor, es la posibilidad de establecer comunicaciones con especialistas, el seguimiento de Congresos o  la posibilidad de analizar a través de las etiquetas, cuál es el tratamiento que recibe la información.  También es posible crear encuestas y aumentar así su interactividad, a la vez que permite que todo el mundo pueda acceder al contenido trabajado. Y además, la principal razón es que es muy popular entre los alumnos porque los acerca a sus ídolos o referentes.

Herramientas utilizadas.

Como nadie conduce un auto sin tener conocimiento sobre cómo funciona, es necesario que se explore la red, se detecten sus potencialidades y los comportamientos de los usuarios.  Una vez lograda la familiarización, obtendremos la confianza para llevar a cabo las actividades.

De todas formas no debe descartarse el hecho de desconocer alguna funcionalidad; puede ser una buena oportunidad para que sean los alumnos los que investiguen y resuelvan el problema o cuando uno de ellos tiene alguna duda, promover las respuestas del resto de los alumnos.

La otra red social a utilizar es Storify, una web que sirve para crear historias sobre un tema que esté sucediendo en las redes. Supongamos, por ejemplo, que se está realizando una elección presidencial, uno puede armar una historia con posteos de usuarios de Twitter, Facebook o cualquier posteo de los sitios de noticias y armar así una cobertura.  Incluso se pueden agregar links de cualquier página y videos de Youtube. Esta es la herramienta que permitirá a los alumnos concentrar la información, jerarquizarla, compararla, y también analizar su pertinencia.

Por último, debemos familiarizarnos con la aplicación Google Drive, ya que esta permite a varias personas redactar un documento, es decir, realizar un trabajo colaborativo, siempre y cuando todos intervengan en todos los temas tratados en el mismo.  Además de poder cotejar como se construye el documento, realizar aclaraciones marginales, la aplicación permite ver las versiones del mismo y por ende ver los aportes de los usuarios que participaron del trabajo.

La consigna de trabajo.

Durante la presentación a los alumnos debemos explicarles en qué consiste el trabajo que deberán hacer. Se debe tener en cuenta que este tipo de actividades pueden llevar varias horas e incluso semanas. A fines prácticos, se hará el ejemplo de la actividad sobre la Primera Guerra Mundial.  La primera actividad que deben hacer los alumnos, separados en grupos, será la de tuitear todos los conceptos que ellos consideren importantes o los que les llamen la atención.  Entonces para que quede un registro de lo trabajado en el día, se debe empezar estableciendo una etiqueta o hashtag para poder recuperar esos tuits en el futuro (debe anteponerse el signo numeral #).  Se podrá solicitar a los alumnos que diseñen uno que sea sencillo de recordar o podemos proponer nosotros.

A modo de ejemplo para 4° año de Historia:

– Tema: Primera Guerra Mundial, antecedentes y causas.

– Hashtag propuesto por el docente: #PrimeraGuerra o  #1GM (Primera Guerra Mundial

Una vez establecido el hashtag la clase debe continuar como cualquiera otra y los alumnos en lugar de tomar notas en sus carpetas realizarán tuits utilizando esa etiqueta.  Supongamos que tenemos dos cursos, en ese caso se puede utilizar el mismo hashtag, de manera que se enriquezca el tema con los aportes de más alumnos, a la vez que permitirá reforzar lo ya observado en la clase al leerlos con posterioridad.

La actividad está planteada para trabajos grupales, por dos cuestiones; la primera tiene que ver con el tiempo que conlleva observar las participaciones de los alumnos y realizar alguna corrección cuando es necesario y la otra, es porque en la misma actividad buscamos promover, como ya se dijo antes, la Colaboración.

Compilando con Storify.

El paso siguiente de esta secuencia es la de compilar la información, organizarla en el armado de una historia con la red Storify.  Como fue explicado anteriormente, en la misma cualquier usuario registrado puede armar una historia a partir de las entradas en las redes, páginas webs, portales de noticias o de videos realizadas por otros usuarios.  Para ello es necesario jerarquizar y organizar la información a partir de criterios que establezcan la base para un futuro trabajo escrito.

La búsqueda de los tuits realizados en la clase se hará colocando en el buscador de Storify marcando la opción de

Twitter (para que busque contenidos solo en esa red) y escribiendo el hashtag con el cual se trabajó en la clase (en este caso será #1GM o la que hayamos utilizado).

Con las historias organizadas por cada grupo y revisadas por el profesor  y corregidas por los alumnos, se puede avanzar a la última parte del trabajo, que es la construcción de un documento en donde se reconstruya toda la información que permita demostrar el conocimiento adquirido.  Se debe explicar a los alumnos cuáles son las normas para la redacción, la cita y utilización de fuentes.

Hacia la evaluación de una producción final.

El grupo deberá armar, entonces, un documento colaborativo en Google Docs, para lo cual cada integrante y el docente deben tener la posibilidad de editar, es decir deben ser editores del texto. El docente recibirá notificaciones cada vez que se agreguen algunos fragmentos al texto, y además, podrá consultar a medida que este se construya, cuáles de los participantes realmente han estado trabajando en la escritura del mismo.  Las revisiones del docente deben apuntar siempre a la finalización de la actividad y el cumplimiento de lograr un texto sobre historia, con los criterios solicitados de edición y formas.

Como cierre de la actividad, se puede optar por la realización de la defensa del trabajo realizado, en donde se pueden indagar algunos conceptos aprendidos, sobre el trabajo en grupo, que decisiones tuvieron que tomar, que aspectos del tema les ha llamado la atención; en suma todo el trabajo.  Puede ser un instrumento que permita dar cuenta del proceso realizado.  La idea también es que, como docentes en busca de cambios en los modos de enseñar, no reproduzcamos viejos esquemas para evaluar en este no tan nuevo contexto.

 

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